lunes, 11 de junio de 2018

Los niños mundialistas


A pocos días del mundial de Rusia, se siente la euforia blanquirroja que cubre nuestra ciudad gris, la temperatura está bajando, pero los ánimos de la gente están en picada. Esto lo vivo por primera vez con la selección, desde Francia 98 que veo los mundiales, ésta tiene un toque especial y feeling porque por fin clasificamos, además les confieso que ya tengo la camiseta de la selección. 

Pero en este mundial, los protagonistas no son las personas menores de 40 años que por fin ven a Perú en este certamen y hacen lo que sea por viajar a Rusia, sino también los niños. Este mundial es de ellos. 
He visto en la tele como se organizan junto a sus profesores para ver los partidos, para apoyar a la blanquirroja entre otras cosas. También he visto a los niños con la camiseta de la selección cuando les toca educación física en el colegio que está cerca de mi trabajo, muy alegres e intercambiando las figuritas del álbum Panini. 

Esto es bueno; se ahorraron las lágrimas, las decepciones y acostumbrarse al fracaso. Hoy, ellos pueden ser soñadores, positivos y optimistas. Felicitaciones niños, siéntanse ganadores, menos mal ustedes no esperaron largos y tormentosos años; que sepan de nuestro pasado para que no vuelvan a cometer los mismos errores, sean felices y luchen siempre, nunca se rindan, así como lo hizo Paolo Guerrero para que pueda jugar el mundial. 

Los niños nacidos en el 2010 son unos privilegiados, son de una generación ganadora, los que siempre hablarán de su primer mundial y de sus clases suspendidas por los partidos, los que obtuvieron su primer álbum con la selección, los que tendrán referentes futbolísticos como Guerrero, Farfán, Flores y muchos más. 


Sin embargo, tal como dice la canción de 6 voltios: "Me generación es una mierda, está perdida", tiene mucho de cierto. Mi generación ha vivido muchas derrotas, fracasos y esos "casi", que nos condenaba a jugar como nunca y perder como siempre. Pues perdíamos en cualquier deporte y siempre en el fútbol, el deporte que más amamos aquí. Hemos visto muchos mundiales apoyando países ajenos, coleccionando álbumes sin que esté nuestro querido Perú, viviendo de las viejas glorias y mirado los goles con poco color. 

La generación de los coches bomba, de las colas, de la dictadura, del Fujimorismo y los Vladivideos sufrió mucho; hemos visto toda desgracia e indiferencia que han podido hacerle a un país tan hermoso como el nuestro. Imagínense, 36 años han pasado, 36 años de desgracias, pocos triunfos y muchas derrotas, pero no sólo en lo deportivo, lamentablemente ocurrió en muchas situaciones. 

Niños de hoy: vean las cosas que cometemos actualmente y tomen conciencia de los errores de las anteriores generaciones y de la mía, discúlpennos por las noticias que puedan leer hoy en su celular o Tablet, cuando sean grandes no hagan lo mismo, que su lema en el futuro sea el respeto, la igualdad y la ganas de ganar, porque el fútbol es un puente no algo determinante para la sociedad. 

Hay mucha gente que dice que el fútbol es el opio del pueblo, que nos empobrece culturalmente, un factor distractor, pues no es así, están equivocados. Podemos disfrutar del mundial y estar pendiente de lo que pasa en nuestra sociedad, divertirse es sano y mejor cuando apoyas a algo que represente al país. Sí, es efímera no tan importante, intrascendente, pero es una experiencia que se vive poco y de que perdura mucho. 

Disfrutemos de este mes, que han pasado 36 años y no sabemos cuándo volveremos a otro mundial, llenémonos de recuerdos para contarlos en el futuro, así como nos contaron nuestros familiares. Disfrutemos todos, que no existan razas, religiones, condiciones sociales. Que el contigo Perú no la cantemos en vano, cambiemos por el bien de nuestra sociedad, por el bien de los niños mundialistas. 

viernes, 20 de abril de 2018

Radiohead en Lima 17 de abril del 2018


Tantos años viniendo por sudamérica y sin mirar a Perú como una buena plaza, tantos años quedando solo en conversaciones, 10 años en total desde que pudo venir. 10 años de espera que por fin terminó. Ahora puedo decir: Por fin vi a Radiohead mierda! la banda que me acompañó toda mi adolescencia hasta ahora, que cuando me sentía depre, solo y sin ganas de nada, ellos estaban para cubrirme.

El estadio Nacional fue otra vez el hogar de bandas legendarias. Salieron a las 9pm, empezaron como en el resto de sudamérica: Daydreaming, de su último álbum A Moon Shaped Pool junto a Ful Stop seguidos de 15 Step, Myxomatosis y de All I need del disco In Rainbows, uno de mis favoritos.

La gente coreaba cada canción, aunque las canciones eran las mas lentas y depres la gente estaba enchufada, las pantallas eran lo máximo junto al sonido.

La sorpresa de la noche fue que tocaron No Surprises, ya que no lo habían tocado hasta esa vez en su gira por Sudamérica, fue muy emotivo para todos, esa la canté a todo pulmón, era un sueño escucharla en vivo. Luego siguió con Reckoner y nude, más del In Rainbows, para dar paso a una más de su nuevo disco The numbers. 

Se vino otra sorpresa con Street Spirit del The Bends, un momento para enmarcar.  Toda la generación noventera recordaba viejas épocas y es un himno de tantos que tiene. 

Llegó el momento del pogo con 2+2=5, fue un momento épico, uno de los mejores de la noche. La gente entregada a Thom, a sus canciones y a esa rabiosa interpretación, se lucieron y para cerrar con broche de oro esa tanda, tocaron Bodysnatchers y wow, otra del In Rainbows, que se ha convertido en un disco imperdible de escuchar.

Continuaron con otra sorpresa del disco The BensFake Plastic Trees, la canción más triste que tiene (para mi) desgarradora de principio a fin, en ese instante me hacía recordar ese video donde sale en un supermercado; aunque era una canción triste, estaba muy alegre mientras los veía.

Llegó el turno de There there, seguido de Exit music, del gran Ok computer The National Anthem de Kid A. Con todo lo presentado, ya habían hecho historia aquí, que podría estar entre los mejores conciertos del 2018 en el Perú.

Tras una pausa, y luego de los “Olé, olé, olé, Radio, Radio", Yorke, al retornar dijo: "Como ustedes saben, es nuestra primera vez en Perú, gracias por recibirnos, gracias por hacernos sentir amados, gracias por venir a este increíble lugar" y tocó Creep, uno de esos himnos de los noventas. No lo esperábamos, pero fue un momento emotivo, el Nacional retumbó por su fuerza y por hacer una sola voz entre todos los asistentes.

Ed, con su camiseta de la selección peruana, nos cautivó. Siguieron con las majestuosas Paranoid Android y Karma Police, estas tres canciones no las tocaron juntas en Argentina y Chile y podría decir que tuvo el mejor setlist hasta ese momento. Después de 2 horas y 20 minutos, Radiohead demostró a las 30mil almas que la perfección existe.

Radiohead - Paranoid Android (Lima 2018)