viernes, 20 de abril de 2018

Radiohead en Lima 17 de abril del 2018


Tantos años viniendo por sudamérica y sin mirar a Perú como una buena plaza, tantos años quedando solo en conversaciones, 10 años en total desde que pudo venir. 10 años de espera que por fin terminó. Ahora puedo decir: Por fin vi a Radiohead mierda! la banda que me acompañó toda mi adolescencia hasta ahora, que cuando me sentía depre, solo y sin ganas de nada, ellos estaban para cubrirme.

El estadio Nacional fue otra vez el hogar de bandas legendarias. Salieron a las 9pm, empezaron como en el resto de sudamérica: Daydreaming, de su último álbum A Moon Shaped Pool junto a Ful Stop seguidos de 15 Step, Myxomatosis y de All I need del disco In Rainbows, uno de mis favoritos.

La gente coreaba cada canción, aunque las canciones eran las mas lentas y depres la gente estaba enchufada, las pantallas eran lo máximo junto al sonido.

La sorpresa de la noche fue que tocaron No Surprises, ya que no lo habían tocado hasta esa vez en su gira por Sudamérica, fue muy emotivo para todos, esa la canté a todo pulmón, era un sueño escucharla en vivo. Luego siguió con Reckoner y nude, más del In Rainbows, para dar paso a una más de su nuevo disco The numbers. 

Se vino otra sorpresa con Street Spirit del The Bends, un momento para enmarcar.  Toda la generación noventera recordaba viejas épocas y es un himno de tantos que tiene. 

Llegó el momento del pogo con 2+2=5, fue un momento épico, uno de los mejores de la noche. La gente entregada a Thom, a sus canciones y a esa rabiosa interpretación, se lucieron y para cerrar con broche de oro esa tanda, tocaron Bodysnatchers y wow, otra del In Rainbows, que se ha convertido en un disco imperdible de escuchar.

Continuaron con otra sorpresa del disco The BensFake Plastic Trees, la canción más triste que tiene (para mi) desgarradora de principio a fin, en ese instante me hacía recordar ese video donde sale en un supermercado; aunque era una canción triste, estaba muy alegre mientras los veía.

Llegó el turno de There there, seguido de Exit music, del gran Ok computer The National Anthem de Kid A. Con todo lo presentado, ya habían hecho historia aquí, que podría estar entre los mejores conciertos del 2018 en el Perú.

Tras una pausa, y luego de los “Olé, olé, olé, Radio, Radio", Yorke, al retornar dijo: "Como ustedes saben, es nuestra primera vez en Perú, gracias por recibirnos, gracias por hacernos sentir amados, gracias por venir a este increíble lugar" y tocó Creep, uno de esos himnos de los noventas. No lo esperábamos, pero fue un momento emotivo, el Nacional retumbó por su fuerza y por hacer una sola voz entre todos los asistentes.

Ed, con su camiseta de la selección peruana, nos cautivó. Siguieron con las majestuosas Paranoid Android y Karma Police, estas tres canciones no las tocaron juntas en Argentina y Chile y podría decir que tuvo el mejor setlist hasta ese momento. Después de 2 horas y 20 minutos, Radiohead demostró a las 30mil almas que la perfección existe.

Radiohead - Paranoid Android (Lima 2018)


domingo, 25 de marzo de 2018

Una ciudad que no sólo es de cemento

     

Siempre he querido visitar todas las ciudades de Sudamérica y he tenido la dicha de empezar por Argentina este año. Estuve ahí por 10 días, afortunadamente la Universidad Nacional de La Plata, aceptó un trabajo que he estado realizando para exponerlo en un taller organizado por esa universidad.

No sé por dónde empezar para hablar de Buenos Aires. He tenido muchas anécdotas.

Lo primero que se viene a mi mente es el arte, vi muchas representaciones artísticas por todos lados: Gente compartiendo su música en el tren, en el subterráneo, los bailes de tango en los restaurantes, pintores, actores y artesanos en las plazas. Y recuerdo esto primero porque me trasladaba en el tren de la línea Mitre, hasta la estación de Retiro, donde ahí podía conectar con el subte o los buses y cada persona o grupo que interpretaba algo, siempre lo apoyaban con aplausos y dinero, algo que usualmente no se ve.


Tenía cinco días para hacer turismo en Buenos Aires ya que el lunes 26 empezaba el taller en la ciudad de La Plata hasta el 03 de marzo. Al día siguiente de llegar fui al Planetario Galileo Galilei, sí, ese que sale en el video de la canción Zoom de Soda Stereo y al Rosedal que están ubicados en Palermo Me hospedé en un hostel; mi habitación estaba compartida con 5 personas de diferentes nacionalidades que ni sabía que idioma hablaban.

Fui al barrio de La Boca su templo, la Bombonera, en Argentina el fútbol es como una religión, todos son hinchas a muerte de algún equipo, es un país donde ese deporte es muy importante y es parte de la vida de cada uno.


A cuatro cuadras de La Boca, se encuentra Caminito, un lugar donde hay muchos restaurantes, bares y un pasaje donde se encuentran pintores. Es el corazón de artístico de Buenos Aires donde también disfruté de ver tango y compré algunos recuerdos.

Me recuerdo caminando siempre, me gustaba hacerlo para apreciar mejor las calles, aunque eran de grandes tramos, fue productivo y no importaba el calor. Pude ver el contraste, de esa ciudad. Gente adinerada comprando  y comiendo en las calles, pero también habían mendigos y personas que dormían en las calles, las diferencias sociales son patentes. Y eso que no hablo de las villas.

Me impactó mucho también su arquitectura, se veía mucho el estilo neoclásico, gótico y barroco en sus edificios e innumerables iglesias. Visité también la Casa Rosada, la Plaza de Mayo y el Obelisco. El  barrio de San Telmo y la calle de La Historieta, donde se encuentra Mafalda sentada en una banca. También pasé por Puerto Madero.


Pero a pesar de eso, Buenos Aires es maravillosa, encuentras cultura donde vayas. Así como murales, esculturas, músicos, muchas personas leyendo y tomando un mate. La gente, la gente que hace a la Argentina grande, que estoy muy agradecido por el buen trato y por ser tan amables en guiarme con sus calles y las líneas de buses, sino me perdía.

El domingo partí a La Plata, un bellísimo lugar. Es una ciudad académica y un poco bohemia, los boliches se llenan por las noches, todos los días. El primer día que me hospedé fue con colombianos y el resto de días con uruguayos, me hice amigos de ellos, aprendí de ambos muchas cosas.

Luego del evento, íbamos a tomar con la gente del taller, nunca en mi vida había tomado 4 días seguiros, por primera vez tomé Fernet y todo tipo de cerveza artesanal: negra, roja y rubia. Al cuarto día terminé con ardor en el estómago, ni más tomaré tantos días.
 
De La Plata me gustó mucho la plaza Moreno, lugar donde se llevó a cabo la ceremonia fundacional de la ciudad y allí se encuentra La Catedral de la Inmaculada Concepción, que es un estilo gótico, es increíble ver cada detalle.


Y sobre mi exposición, me fue de maravilla. Lo hice muy bien, le interesó mucho el tema, prestó atención y me hicieron unas cuentas preguntas. Luego de eso se acercaron para hablar sobre lo que expuse. Se realizó en el Planetario de la universidad.

Ese taller tuvo muchos puntos positivos, como contactarse con otros profesionales del mundo, lo cual es una oportunidad excepcional para el intercambio horizontal de experiencias. También como una ocasión para familiarizarme con las buenas prácticas como un canal para mi desarrollo personal y profundizar más sobre la astronomía. También me di cuenta que tengo que estudiar portugués si o si.

Hubo un tour, donde visitamos el Museo de Historia Natural, donde vimos la evolución de nuestra historia y también los observatorios, que sirvieron mucho para las observaciones del siglo pasado.


Extrañaré esta ciudad cosmopolita. Esa ciudad inconforme, anárquica, desesperada y orgullosa. La mayoría de la gente es genial, lastimosamente se encuentran problemas sociales y desigualdad, más aún con un gobierno de mierda. Me llevé gratos recuerdos y anécdotas, que en una sola entrada no podría escribir todas.


PD.1 Si algún día van allá, lleven repelente de mosquitos
PD.2 Primera vez sentí las famosas turbulencias
PD.3 Lleven abrigo aunque sea verano, suele llover y es muy fuerte
PD.4 Las argentinas son hermosas
PD.5 Prueben la pizza Muzzarella