jueves, 15 de mayo de 2014

Ella no era una santa y a él le gustaba el rock


— ¡¡¡Qué haces!!!— ¿Otra vez con eso? - dijo Samantha sorprendida y decepcionada

— Nada, nada, yo que!! No es lo que parece — dijo Jimmy


—Si huevón, te estás coqueando otra vez, dijiste que lo ibas a dejar, llevas como un año con la droga, Me dijiste que lo ibas a dejar.
Me decepcionaste
No quiero saber nada de ti
Eres un drogadicto, así no te conocí, eras una buena persona
Cada vez siento menos por ti, creo que... — dijo ella decidida


—No, Sam, no, no, no, no, tranquila — dijo Jimmy algo asustado
Putamadre, siempre has estado a mi lado, no me dejes ahora. Si, si, estoy metido en esta mierda, no lo puedo dejar!!


—Creo que esto no tiene sentido, no puedo seguir con esto

—No fue mi culpa, mis compañeros de mi banda me metieron en esto, no lo puedo dejar, me llama esta basura!!
— Me dijiste que lo ibas a dejar, esto no está funcionando realmente

—Si, pero no puedo, porfa, no cierres la puerta, quédate, Samantha voltéateeee

—No puedo mirarte a los ojos, no eres quién conocí — Lo miró de reojo

—Tú sigues siendo la misma chica que conocí, no me dejes por esto que estoy haciendo
— Aún me amas? — Le dijo levantando los brazos

—Sí, pero cada día haces que ese sentimiento se elimine

—Lo siento — Dijo Jimmy

Y no hables mucho porque santa no eres, antes tomabas mucho

—y?? Que tiene que ver!! ya dejé eso — Dijo Samantha enojada —

—No creas que me gusta ser tu enfermera todos los días, quiero salir contigo, realizar los planes pensados, comprar un departamento, pero tú te gastas el dinero en esa porquería, ya ni salimos


—Ya, ya no me regañes, putamadre, no puedo respirar, ouu, auuwww me asfixio!!

—NOOOOO, te golpeaste la cabeza!! levántateee, reacciona huevón!! - Dijo ella desesperada

—No puedo respirar, me mar...eo, Samm...amth..aa — dijo él tosiendo

—Jimmy, no, no — dijo Samantha golpeándole el pecho —

—Ahh ahhh carajo, me atoré, me metí mucha coca hoy y discutiendo me atoré. Disculpa, la estoy fregando, mierda, casi me muero.

—Así no puedes seguir, tienes que luchar por dejarlo

—No puedo, entiende

—Entonces, si vas a seguir con eso, creo, que esto será su fin — Ella lo dijo con tristeza —

—No, no, espera
— Lo voy a dejar, iré a un centro de reabilitación, no es por mí, mi vida está hecha mierda, es por ti. — Muy decidido él —

 
.... 8 meses después


—Samantha, al fin soy libre, estoy curado!!
— Dijo Jimmy entusiasmado —
 
—Que bien!! te estaré vigilando si es verdad jajaja
— Ella respondió en tono algo alegre —
 
—Solo me visitaste dos veces en el primer mes
— Tristemente él le reclamó —

—No pude ir en los siguientes meses, lo siento mucho
— Dijo Samantha resiganda a lo que pasaba —
 
—¿Regresamos? — dijo Jimmy
—

...

martes, 22 de abril de 2014

Tres años reflejando



Publiqué el primer post el 24 de abril del 2011 en plenos días duros para mí, difíciles en todo sentido, aunque pasaba por esto, no fue un motivo para abrirlo porque lo estaba planeando desde noviembre del 2010 en el cual descubrí esta maravillosa plataforma.

Así pues quise transmitir y reflejar todo lo que pensaba y lo que ocurría en la sociedad siendo muy directo, sincero y sin tapujos y por eso el espejo y Maxwell es solo un simple pseudónimo para que nadie conocido mío lea mis escritos y hasta ahora he mantenido el anonimato y no me ha causado problemas.

En esos dos años he tenido el espejo roto en el blog, empezando desde el primero que estaba casi destrozado, inconscientemente me gustaba tenerlo así, estaba así aunque exteriormente no lo demostraba pues era frío, duro, pero ahí estaba aquel espejo roto, ahora me doy cuenta de ese detalle.


Lo que llama la atención es que en cierto tiempo la imagen del espejo tenía menos rajaduras pues al escribir me ayudaba mucho y liberaba lo que me molestaba. El tiempo borró las rajaduras.
 
Hoy vemos a un espejo limpio, la calma cubrió lo gris de los bordes y las rajaduras se eliminaron y son pocas cosas que lo empañan. Espero que no haya otra rajadura. Si ven una mano, es una pequeña angustia, una prueba que tengo que pasar.

Así, han pasado treinta y seis meses publicando y leyendo otros blogs, es mucho tiempo, ni yo lo creo.  Solo me queda seguir manteniéndolo y seguir con la línea, aunque veo que ha cambiado un poquito, pero como siempre, hay mucho para contar y criticar.

Muchas gracias a ustedes, gracias por su tiempo, paciencia, por su esfuerzo, por su comprensión. 

Gracias