Estoy solo en mi casa ahora, no está ni mi gato, estoy escuchando a No Recomendable y Luis Ramiro, a mi lado tengo un poco de Chilcano de Pisco, son esas veces en que tienes que hacer y se te ocurren ideas y para dejarlas tienes que plasmarlas ya. Hoy no escribo en un cuaderno, estoy escribiendo de frente a blogger. Pasó 11 meses desde que la vi por última vez, la última vez le dije que no podría ir a la iglesia porque los lunes y martes se me cruzaban con mis clases de la universidad, el último día hablamos lo suficiente, ella creo que presentía mi despedida, pues había una incomodidad entre nosotros. Esperé varios días para postear esto, creo que es lo mejor que se te pase lo que tienes por dentro y escribir calmadamente.
Me sentí mal, no lo niego, no pensé que la persona amable, tranquila y llena de paz por dentro pudiera hacer esto, no lo sé. Vi a Angelina el lunes pasado en el Jirón de la Unión, a unos metros pude reconocerla en medio de la masa que camina día a día allí. Todo pasó en menos de un minuto, al verla ya cerca la saludé: Angelina! le dije, ella solo giró su cabeza unos grados y su rostro hizo un gesto horrible, no como si no me conociera, fue otra cosa, rechazo, diciéndome "no quiero verte otra vez" no lo sé, algo así, no puedo describirlo, pero fue feo, preferí que me dijera "hola...quién eres" o "¿te conozco?", para decirle quién soy si se había olvidado de mi pero su gesto fue peor que mil palabras hirientes. Pensé que nunca haría eso, era diferente, pues bien, me equivoqué, con conocer 3 meses a alguien no llegas a saber quién es. Me dolió porque pensé que algún día iba a volver a ir a su iglesia, a visitar a la gente que conocí, ir como agradecimiento por la bienvenida que me dieron.
Ahora sé que ya no volveré, que sería peor. Tenía en mente ir, porque en ese momento en que iba no sentía nada, por eso que le llaman ser divino o Dios. Puedo decir que luego que dejé ir sentía y sucedían cosas medio extrañas que quizás se reflejaban de esa manera y no siempre Dios se te va a presentar como espíritu o una voz, sino de muchas maneras, me hubiera gustado hablarle sobre eso.
Pero algo viene a mi mente ¿Y si no me vio? ¿Si era por otra cosa su reacción? ¡Pues no sé, esto pasó y qué mierda! Solo le doy las gracias por enseñarme varias cosas y comprender más de cerca su religión.
Pero algo viene a mi mente ¿Y si no me vio? ¿Si era por otra cosa su reacción? ¡Pues no sé, esto pasó y qué mierda! Solo le doy las gracias por enseñarme varias cosas y comprender más de cerca su religión.
No me voy a quedar en un banco a esperar la llegada de Dios, ni mi juicio final
Los dejo con una canción de un cantautor español
Luis Ramiro - Mariposas Imposibles

